Cuando pensamos en escaras o úlceras por presión, solemos asociarlas con personas en cama o con movilidad limitada. Sin embargo, en el deporte también pueden aparecer —y no son tan raras como parecen—, especialmente en disciplinas donde hay contacto prolongado, presión o fricción con el equipo o la superficie.

¿Por qué pueden aparecer en deportistas?

Las escaras se forman cuando la piel y los tejidos se comprimen durante mucho tiempo, reduciendo el flujo sanguíneo. En el ámbito deportivo, esa presión puede venir de:

  • Sillas deportivas (en atletas con discapacidad, como los de baloncesto o tenis en silla de ruedas).

  • Equipos de protección ajustados, como cascos, coderas o rodilleras.

  • Apoyos repetitivos, como los glúteos o espalda baja en ciclistas o remeros.

  • Fricción y sudor, que ablandan la piel y la vuelven más vulnerable.

Casos más frecuentes

  1. Deportistas en silla de ruedas: Son los más propensos, porque pasan largos periodos sentados durante entrenamientos y competencias.

  2. Ciclistas y triatletas: Pueden desarrollar lesiones por presión en la zona perineal o glútea, agravadas por la humedad del sudor y la fricción del sillín.

  3. Remeros y kayakistas: La presión constante sobre la base pélvica y los movimientos repetitivos también pueden generar úlceras por roce o presión.

  4. Motociclistas o pilotos de automovilismo: En competencias largas, el calor, la vibración y la presión del asiento contribuyen al riesgo.

Prevención en el ámbito deportivo

  • Revisar la piel diariamente, sobre todo en zonas de apoyo.

  • Usar ropa técnica transpirable y sin costuras duras.

  • Asegurar una buena posición ergonómica en el equipo o silla.

  • Emplear cojines o asientos antiescaras en disciplinas adaptadas.

  • Higiene y cuidado de la piel tras entrenamientos intensos.

  • Descansos y cambios de posición durante largas sesiones.

Las escaras deportivas son una lesión evitable pero subestimada. Cuidar la piel, elegir bien el equipo y reconocer las señales tempranas puede marcar la diferencia entre continuar entrenando o tener que parar por semanas.