NUESTRO HOGAR en la TERCERA EDAD


Llegar a la TERCERA EDAD, el haber pasado la barrera de las 6 décadas de vida es motivo de celebración y de reorganización. Ya nuestros sentidos no son tan afinados, ya la fuerza y la masa muscular no responde tan rápidamente, nuestras actividades laborales pareciera que tomarán mayor esfuerzo, es mas apetitoso un Sillón favorito, que salir de fiesta con los amigos. Todas estas circunstancias hacen en la mayoría de los casos, el valorar el HOGAR, y por ende son más las horas que disfrutamos de esa paz que no nos exigen tanto movimiento, tantas responsabilidades. Es el momento ideal para ir organizándonos ahora que somos aun independientes para recibir la CUARTA EDAD

En esta hermosa etapa de la vida, es cuando nos visitan los nietos y los vahídos. Por lo pronto, debemos tomar las precauciones necesarias para tener un punto de apoyo oportuno y circunstancial, El principal es el primer muro que encontremos, lo ideal es no salir sin compañía, si la medicación por HTA o DM, nos descompensa, pero si ninguno de los dos están a nuestro alcance, y somos demasiado jóvenes para andar con un baston....es tiempo de llevar uno guardado en la cartera o maletera del auto, para estas emergencias. Teniendo en cuenta que la tercera parte de las caídas reportadas en Adulto mayor, tienen consecuencias en lesiones, pero es importante el dato que la quinta parte de estas lesiones tienen repercusiones mayores, tales como traumatológicas, tales como Traumatismo Encéfalo Craneano TEC; Fractura de Muñeca (siempre es la que desea amortiguar el golpe) fractura de Cadera, etc. porcentajes que aumentan de la tercera Edad a la Cuarta Edad, 

La prevención es vital, anteponernos a las malas circunstancias, nos aleja de la postración, del endeudamiento, del dolor de la familia. Si hemos sufrido una caída, debemos informar a la persona que nos atiende y si somos independientes, visitemos una consulta médica. Las lesiones en el adulto mayor, pueden no dar sintomas, sino hasta que la lesión ya tenga consecuencias mayores. 

Aunque el mayor porcentaje de caídas se suceden dentro de casa, en la CUARTA EDAD; es importante siempre habilitarnos de un punto de apoyo, mantener la casa adecuadamente iluminada y ventilada, eliminar las alfombras, trazar en la ruta que habitualmente realizamos dentro de casa, los puntos de seguridad y eliminar todo estorbo, obstáculo que ante nuestra marcha o un tropezón, termine complicándonos la caída. Por ejemplo: si en el camino hay mesas de vidrio con esquinas, cambiémosla de lugar o si es posible,  mudarla por una de madera sin esquinas. Así mismo, los hermosos floreros, maceteros, esculturas… Deben ser retiradas.

El llegar a la TERCERA EDAD, debe ser un momento inteligente, de adaptación, de autoconocimiento de nuestras habilidades y debilidades, realizar el rediseño de la casa , y que esta sea no solo de descanso, confort sino que no sea una trampa de futuras y riesgosas caídas. Si es que vivimos en casa de dos pisos, quizá ya es tiempo de mudarnos a una de primer piso, o a un departamento mas funcional. ES CIERTO, es difícil que nos priven de ese hogar donde guardamos nuestras alegrías, logros, formamos una familia...pero debemos colocar en una balanza...o la disfrutaré desde una cama clínica o de una silla de ruedas...o prolongo mi vida de independencia y ya me mudo a un espacio mas adecuado a mis necesidades.

PREVENIR, INFORMAR, AMAR