¿Tiene un familiar en cama y no sabe cómo cuidarlo correctamente?

Descubra las cinco áreas vitales en la atención de pacientes postrados: aseo, alimentación, vestido, confort y rehabilitación. Le explicamos paso a paso cómo evitar escaras, mejorar su bienestar y facilitar su recuperación en casa, sin necesidad de gastar grandes sumas de dinero. Ideal para cuidadores y familias que atienden pacientes en cama.

ASEO:

Así es, y en ese orden. Solo el aseo adecuado puede prevenir las dolorosas escaras, sin importar que el paciente repose sobre superficies antiescaras o que se inviertan miles en artefactos y accesorios. Las secreciones internas —como la saliva, el sudor, el cuero cabelludo, la orina o las heces— son altamente ácidas y pueden dañar severamente la piel.

ALIMENTACIÓN:

Una alimentación adecuada permitirá que el paciente mantenga un peso saludable, lo que facilita su atención, movilización y rehabilitación. Es inconcebible ver a un paciente postrado en estado de desnutrición o con obesidad.

VESTIDO:

El material de las prendas y la superficie sobre la que descansa el paciente influye en su bienestar. El uso exclusivo de algodón, sin poliéster, reduce la sudoración excesiva y mejora la comodidad.

CONFORT:

Si no se cuenta con una cama clínica, se puede mejorar el soporte colocando un triplay o una tabla de madera entre el colchón y el somier. Esto evita que el colchón se hunda y deforme la columna, previniendo contracturas dolorosas.

REHABILITACIÓN:

Se debe iniciar ayudando al paciente a participar progresivamente en su propia alimentación y vestido. Después del baño de esponja, es importante movilizar suavemente cada segmento del cuerpo, aplicando una crema humectante habitual para mantener la piel hidratada.

No, no se necesitan millardos ni millones para cuidar adecuadamente a un paciente en cama. Todo está en sentir su dolor como nuestro, en reflejar su bienestar en nuestra sonrisa, y en poner su amor en nuestro corazón.